
Pasamos por tu bar o restaurante el mismo día cada semana, llueva o nieve.
Almacén propio con las principales marcas de refrescos, cervezas, vinos y licores.
Trabajamos directo con bodegas y cerveceras, sin intermediarios que encarezcan el pedido.
Llegamos a valles y pueblos donde otros distribuidores ni se plantean subir.
Si llevas un bar, un restaurante, una casa rural o un refugio en el Pirineo navarro, sabes que quedarte sin caña un sábado por la tarde no es una opción. Nosotros lo sabemos también, y por eso montamos rutas pensadas para que a ti no te falte nunca nada.
Cubrimos todo el Valle de Salazar, Valle de Roncal, Valle de Aezkoa y la Cuenca de Pamplona, además de la zona de Sangüesa y Aoiz. Si tu establecimiento está en el Pirineo navarro, seguramente llegamos.
Trabajamos con pedido mínimo bajo para hostelería, adaptado al tamaño del establecimiento. Un bar de pueblo no compra igual que un restaurante con 80 cubiertos, y nuestras condiciones lo reflejan.
Cerveza de barril y botella, refrescos, aguas, vinos de Navarra, Rioja y otras D.O., licores, destilados, cafés y consumibles de barra. Si necesitas una marca concreta que no tengamos, podemos gestionarla.
Habitualmente una vez por semana en día fijo, aunque en temporada alta (verano, Navidad, Semana Santa) reforzamos rutas. En urgencias intentamos siempre dar solución.
Por WhatsApp, llamada o correo. Nada de plataformas complicadas: hablas con una persona que conoce tu bar y ya está.
Somos Banaketak Egarri, una distribuidora de bebidas con base en Jaurrieta, en pleno Valle de Salazar. Nacimos porque conocíamos de primera mano el problema que tenían los bares, restaurantes y alojamientos rurales de los valles pirenaicos: los grandes distribuidores no compensan subir hasta aquí, y cuando lo hacen, es cuando les viene bien a ellos, no cuando lo necesita el hostelero. Trabajamos con almacén propio y ruta directa, sin intermediarios ni escalas. Detrás hay un equipo que vive en la zona, que conoce cada carretera y cada cliente por su nombre, y que entiende que en la hostelería de montaña la palabra y el cumplimiento valen más que cualquier catálogo.